ACTIVIDAD DE TUS AMIGOS

    Blog de TV

    Fin del culebrón: ¡Anne Igartiburu y Mariló Montero hacen las paces derrochando peloteo!

    Qué alegría me da ver a las dos divas de la pública reconciliadas, os lo digo de verdad. Con una TVE bajo mínimos en lo que respecta a sus audiencias y asediada por los recortes, estaba claro que la vehemente Mariló no tardaría en acudir al plató de su querida Anne para rentabilizar su encontronazo, que ha popularizado el adjetivo de "oxidada". Ambas superan a duras penas el 7% de share por culpa de sus anodinos contenidos, pero, 'salvamizándose', nos han regalado un momentazo en '+Gente' que pasará a los anales de la historia de la televisión. ¿O estaban en 'Hay una cosa que te quiero decir' diciéndose lo mucho que se "quieren"? No me quedó claro.

    Anne empezó su descoordinado y obsoleto sumario comentando lo siguiente: "Empezamos con muchas ganas y mucha fuerza (...) Después de una semana en la que las dos hemos sido protagonistas, Mariló Montero y el doctor Gutiérrez nos enseñan cómo cuidarnos". Seguro que en control todo el mundo estaba cruzando los dedos para ver si algún ingenuo espectador picaba en el anzuelo y, de paso, aguantaba todas las soporíferas tertulias previas para ver a la Montero hacer su aparición estelar. Servidor lo hizo. Nadie es perfecto

    Tras ver a Luis Nemolato (¿quién es ese?) vestido con una chaqueta en tonos leopardo al más puro estilo Almodóvar, ya me eché a temblar. Dos horas después, hizo su aparición estelar la infanta de las mañanas, que el título de reina se lo disputan claramente AR y Susanna Griso. Lo primero que hicieron los 'ángeles de Echenique' fue fundirse en un abrazo en el que la anfitriona casi asfixia a su invitada... ¿con premeditación y alevosía?

    Anne y Mariló se dan el abrazo... ¿de Judas?

    [Relacionado: Sandra Barneda tacha el enfrentamiento Mariló-Anne de "violento"]

    Después de las lecciones didácticas del eminente doctor Gutiérrez, que había venido a hablar de su libro, como Umbral, vinieron las muestras de amor mutuo. Anne se apresuró a enseñar la dedicatoria de su amiga en la citada obra, que rezaba: "Salud y suerte, con todo cariño". Luego añadió: "Gracias por venir a este plató. Solo darte las gracias por estar ahí". Gracias por... ¿querer hundirte?

    Mariló, con falsa humildad, respondió: "Luego vino una metedura de pata...". Y Gutiérrez, que no se enteraba que sus compis estaban haciendo un papelón, se puso de lo más intenso: "¡Si nos queremos todos mucho!". Abrazó a su presentadora y ella, con cara de bulldog, intentó apartarle de su lado. A mí todo esto me recordaba a una parodia del extinto 'Hommo Zapping'. Qué momento tan esperpéntico.

    Anne enseña la dedicatoria de su amiga Mariló.

    La Igartiburu estaba de lo más repetitiva y siguió convenciendo a su reducida audiencia de lo mucho que amaba a la Montero. Pero también le lanzó un dardo envenenado: "Mariló siempre pregunta así". ¡Toma ya! La navarra, parafraseando a los 'grandes hermanos' para salir del brete, prosiguió: "Se magnifica todo".

    El broche final para contentar a los directivos de TVE y calmar los ánimos en los agitados pasillos del Prado del Rey, como era de esperar, lo puso Anne. "Te vamos a seguir cuidando mucho, estate tranquila. Por nuestra parte, estamos encantados de tenerte", aseveró. Me va a dar un ataque de risa, ¿se creen que nos hemos caído de un guindo y que todo esto no nos huele a teatrillo? Y con esto y unos cuantos vídeos completamente innecesarios se acabó la emisión... ¡por fin!

    La actitud de Mariló, la borde por antonomasia de nuestra televisión, iba a ser complaciente, sí o sí, por mandato de sus jefes, que le han reducido el sueldo a la mitad (pasando a cobrar de 1200 a 600 por cada entrega de 'La mañana de La 1') y que amenazan con prescindir de ella en diciembre. ¡Qué mal pintan las cosas para la navarra! No me extraña que la haya liado parda, algún golpe de efecto tenía que hacer a la desesperada...

    [Y además... Mariló Montero ya humilló a otro compañero]

    Por cierto, las excusas en directo vinieron precedidas de una flagelación de Mariló en su columna de 'El Diario de Sevilla'. "Necesito confesar mi pecado: confundir intensidad con agresividad y trasladar a una entrevista pública términos y expresiones solo entendibles en una conversación privada", sostenía. Tampoco es para tanto, debería tomárselo con humor como hacen casi todos sus compañeros de gremio. Si deja de ser tan intensa, seguro que el público empieza a encariñarse con ella. Y vosotros, ¿qué opináis de la esperada reconciliación? ¿Os ha parecido decepcionante después de tanto bombo y platillo?