Desde luego poco queda del italiano que a muchas nos enamoró en 'GH12+1', por no decir que ya no queda nada de aquél espejismo de hombre ideal que parecía ser… Ahora, Noe ha ganado la batalla (al menos la mediática) tras llevarle a su terreno en 'Sálvame Deluxe'
El hecho de que Aless se sentase en un cara a cara con Noe ya dejó mucho que desear demostrando que, al final, resultó ser un vendido. Al inicio de la noche Jorge Javier ya avisó de que no iba a ser imparcial y que se decantaba plenamente por la 'inocencia' de Noemí frente al 'rencor' de Alessandro.
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Noe fue tratada casi de estrella iniciando ella sola la entrevista y contando sus historias de diva por Brasil, muy cansina. Después se dio paso a Alessandro, que compartió el espacio directamente con ella, y los colaboradores comenzaron a mofarse de ambos afirmando que esa noche iban a acabar juntos y que "el plató olía a sexo".
Primero Aless se mantuvo serio y cordial, como es él, diciéndole a Noe que le dolieron sus mentiras y que él "sentía algo que hubiese sido amor de no ser por el posterior desengaño".
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Noe no se bajó del burro ni medio segundo, muy digna ella, y dijo que ya había pedido perdón y que su único y exclusivo error fue no contarle lo de Fael. Aclamada por los colaboradores y por el presentador, la canaria se fue creciendo hasta tomarse a guasa la situación y tachar a Aless poco menos que de exagerado.
Total, que el italiano ni lo luchó. Se resignó a entrar en el juego televisivo incluso llegando a bailar con Noe dejando que ésta le desabrochara la camiseta, ¡y le tocara el paquete! Tristísimo.
En el momento en el que Noemí le tocó, sin mostrar el menor respeto, Aless se quedó dos segundos serio pero, en vez de reaccionar diciendo "te has pasado", midió sus palabras, sonrió y siguió con el tonteo afirmando además "que todavía hay mucha atracción sexual" a lo que Noe añadió "me quedé con ganas de probar muchas cosas con él". Ver para creer.
La bochornosa estampa de ambos acabó con los colaboradores mandándoles prácticamente al catre y con los dos en el pasillo, ya fuera del plató, yéndose agarrados por la cintura. ¿Esto huele a montaje o aquí hay realmente una historia de amor?
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