¿Quién dice que la Princesa del pueblo no da un palo al agua? ¿Vosotros pensabais como yo que la Esteban se sienta en Sálvame y se lo lleva calentito sin hacer nada? ¡Pues estábamos muy equivocados! Resulta que se muere de estrés, ¡casi literalmente!
Os cuento: el otro día estoy viendo Sálvame (sí, no me escondo de que a veces lo veo) y me fijo en la cara de Belén… ¡medio morada! En un primer momento pensé: "una de dos, o se ha estampado en la bañera o la ha maquillado un ciego". Su patilla parecía la de Pantoja, oscura como el carbón. Pero como no había visto el programa entero, me quedé con las ganas de saber qué le pasaba a la Esteban en el rostro.
Si ya de por si todas sus operaciones le han pasado factura a la pobre, con el moratón su cara ya era un cuadro Goyesco sin marco. Ahora sé que la 'sacrificada' co-presentadora del cortijo de Jorge Javier ha sufrido un percance a causa de su agitado ritmo de vida. ¡Tanto estrés no puede ser bueno!
Por lo visto, a pesar de medio sobarse cada sobremesa en pleno directo, ahora con la polémica suscitada por los comentarios de la familia de la Campanario y el frente común formado por Mila Ximénez, Kiko Hernández y Kiko Matamoros contra la propia Princesa del pueblo, ni que decir tiene que debe sufrir mucha presión… tanta, que le ha reventado una vena. Muy fuerte, ¿no?
A pesar del cachondeíto que la situación me suscita, es algo serio en cuanto a salud. Belén dijo que "pensaba que me estaba dando un ictus" así que desde aquí le deseo una pronta recuperación aunque, de verdad, no conozco a ninguna otra persona que sepa disimular mejor el estrés que ella con su somnolencia aparentemente fingida y su desgana por la vida en general… A pesar de eso, ¡hija, no te estreses tanto! Si no, ¿quién le dará el pollo a Andreíta?

