La televisión es cruel. Los fracasos no se perdonan, pero los éxitos, aún menos. En este medio, pocos actores son capades de sobrevivir a un éxito en una serie sin quemarse y volver a triunfar después con otra gran producción. Estos 10 sí lo han conseguido. Son los rara avis de la pequeña pantalla.
Mayim Bialik: de 'Blossom' al 'Big Bang'

Su primer papel importante le vino en 1990, en la sitcom Molloy, en la que también aparecía la por entonces desconocida y desde luego mucho menos favorecida, Jennifer Aniston. No fue un éxito y solo duró una temporada, pero le valió para saltar a la serie que le dio fama mundial: Blossom. Allí fue la protagonista absoluta durante los cinco años que duró la serie en la NBC. Una producción que, entre otras cosas, gustaba porque la protagonista, Blossom (Mayim Bialik) era una chica diferente, con encanto, que no se preocupaba por los estereotipos y solo tenía en mente madurar y encontrar su futuro. La serie se canceló tras cinco años de éxito. Entre otras cosas porque Bialik ya era una mujer hecha y derecha. Otra actriz, en su lugar, hubiera buscado otra serie para seguir explotan el filón del éxito, pero Bialik decidió centrarse en sus estudios. Se matriculó en la Universidad de UCLA, a pesar de ser admitida en universidades más prestigiosas como Harvard o Yale y se graduó en neurociencia y estudios judaicos y hebreos en el año 2000. Desde entonces solo había regresado a la actuación para interpretar pequeños papeles como actriz de doblaje, pero hace dos temporadas la serie Big Bang se cruzó en su camino con un papel, el de Amy Farraw Fowler, que parece escrito para ella. Tanto, que está nominada a los premios Emmy que se entregan a mediados de mes como mejor actriz de comedia junto con su compañero en la serie, Jim Parsons, que interpreta al inefable Sheldon Cooper.
Michael C. Hall: de gay modosito a psicópata justiciero

Le conocimos como el hermano mediano de A dos metros bajo tierra. Religioso, trabajador, perfeccionista... e incapaz de salir del armario. Al menos, en el arranque de la serie, porque luego sí que se lió la manta a la cabeza. Después de cinco temporadas, la HBO decidió echar el cierre y él ha logrado lo que ninguno de sus compañeros: protagonizar otro gran éxito, aunque esta vez más de audiencia que de crítica. En Dexter, su personaje vuelve a ser introvertido, maniático, discreto y oculta un secreto: su largo currículum como asesino en serie.
Blanca Suárez: dulce, con Ondas... y siempre rodeada de misterios

Forma parte de esa generación de jóvenes actores a los que descubrimos en El internado, como Ana de Armas o Martín Rivas. Pero ese no fue el único hallazgo de la serie. Antena 3 se dio cuenta del filón que suponen las producciones de misterio con un montón de adolescentes de por medio. Y ahí está Blanca, repitiendo en El barco, con un Ondas en el bolsillo y un papel similar de chica buena y decidida, aunque en este caso ha cambiado el elemento fetichista: los uniformes escolares se han transformado en pantalones cortos y camisetas de tirantes.
Bryan Cranston: un padre muy peculiar

De una comedia familiar con un punto friki, Malcolm in the middle, por la que fue nominados tres veces a los Emmy, dio el salto a un dramón en toda regla, Breaking bad, en el que repite como padre de familia, pero esta vez enfermo de cáncer y fabricando drogas para pagarse el tratamiento. Muchos la consideran la mejor serie actual. Y Cranston ha ganado ya tres Emmys por ese papel y está nominado a un cuarto. Malo no es, desde luego.
Sarah Michelle Gellar: la cazavampiros ha resucitado

A finales de los 90, esta chica lo fue todo en lo que a terror adolescente se refiere, primero gracias a Buffy cazavampiros y luego en distintas películas, como Sé lo que hicisteis el último verano o La maldición. Pero se hizo mayor y desapareció del mapa. Intentó reinventarse con un drama familiar para la HBO, The wonderful Maladys, aunque después de rodar el piloto, la cadena se echó para atrás. Su carrera parecía condenada al olvido hasta que surgió Ringer, serie en la que interpreta a una ex stripper que decide apropiarse de la vida de su hermana gemela después de que esta desaparezca. O sea, todo un culebrón pero que está teniendo buena audiencia y que a Sarah le ha permitido reconciliarse con el público.
Edie Falco: haga lo que haga, se lleva el Emmy

Fue Carmela, la mujer del gran Tony Soprano, y se llevó tres Emmy. En Nurse Jackie es Jackie, la estrella. Con eeste papel ya ha ganado su cuarto premio, y está nominada para lograr el de mejor actriz de comedia una vez más. A este paso, no va a dejar nada para las demás actrices.
Amaia Salamanca: salió del burdel y se metió en el hotel

Desde que empezó en SMS, y a pesar de las críticas o de que no tenía ninguna formación como actriz, ha empalmado una serie con otra sin conocer el fracaso. Hasta fue la única que salió indemne de uno de los mayores despropósitos de los últimos años: la miniserie Felipe y Letizia. En Sin tetas no hay paraíso interpretaba a la camarera de un bar de alterne. En Gran Hotel se ha transformado en una dama de principios del siglo XX.
Marcia Cross: la 'loba' que se volvió puritana

Doce años separan la primera temporada de Melrose Place de Mujeres desesperadas. Tiempo suficiente para que la actriz pasara de ser una atractiva treintañera a una morbosa madurita. Tiempo también más que de sobra para que obrara el milagro y Kimberly Shaw, la médico robamaridos que vivía en un edificio de apartamentos de Los Ángeles donde todos se liaban con todas, se trasladara hasta Wisteria Lane, esa zona residencial de las afueras, donde la promiscuidad, la traición y el crimen también están a la orden del día, pero esta vez de una forma mucho más hipócrita. Bree Van de Kamp, el personaje de Marcia Cross en la serie, es el mejor ejemplo de ello. Su afán por tener una vida perfecta y moralmente intachable chocará una y otra vez con la realidad.
Ed O'Neil: un cabeza de familia disfuncional ahora y siempre

Su vida era un desastre como el padre de Matrimonio con hijos, pero con los años ha salido ganando. Su papel en Modern family es mucho más amable y, sobre todo, tiene la suerte de estar casado con la espectacular Sofía Vergara, una colombiana más joven que él y madre de un hijo.
David Duchovny: Adiós a los ovnis, hola a las letras

Ya no persigue sucesos paranormales. En Californication, David Duchovny va detrás de cualquier mujer con la que se cruce y no para de meterse en líos. La agente Scully seguro que le echaba una buena bronca a su ex compañero de Expediente X.


