Simon Cowell ha revelado que Britney Spears sufrió un ataque de pánico durante la primera grabación de X Factor, circunstancia que le hizo replantearse su continuidad en el aclamado talent-show.
"Nadie admitiría que el primer día su estrella mejor pagada abandonaba el set 20 minutos después de rodar", declaraba Cowell al portal TMZ.com.
La otrora `princesa del pop´ firmó un contrato de 15 millones de dólares, convirtiéndose tras arduas negociaciones en una de las juezas televisivas más caras. Con semejante sueldo, era fácil que Fox retuviera a esta megadiva.
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Según Cowell, Brit le dijo: "No estoy segura de que pueda hacer eso". Muy lejos quedan sus pensamientos iniciales, ya que con su carisma, para muchos excesivo, ha conseguido eclipsar a sus compañeros de mesa, entre los que destaca Demi Lovato.
El creativo no ha dudado en cargar contra The Voice, afirmando que NBC ha trasladado su espacio a la noche del miércoles para hundir a Spears y, por ende, a X Factor.
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"Los directivos de NBC movieron The Voice porque escucharon lo bueno que era X Factor. No quieren que su audiencia vea a Britney Spears ni a Demi Lovato (...) Britney no apreciará el hecho de que Christina Aguilera (jueza en The Voice) no le permita tener su propia noche", añadía Cowell. La polémica está servida, más aún cuando éste admite que su pupila ha puesto "su corazón y alma en el proyecto". ¡Cuánto drama!


