Según informa TMZ.com, la intérprete de hits como The One That Got Away o Firework ha antepuesto su carrera a los 20 millones de dólares que le ofrecía Fox por ocupar una de las sillas de American Idol.
El famoso talent-show necesita reclamos poderosos para remontar su audiencia de cara a la siguiente temporada. Mariah Carey ha sido la primera que ha firmado un contrato por la nada desdeñable cantidad de 18 millones de dólares.
Sin embargo, la operación Katy Perry ha sido un completo fracaso. Los productores de American Idol han intentado convencerla durante semanas y le han ofrecido incluso el salario más alto.
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Fuentes cercanas al equipo de producción han comentado que la primera oferta fue de 18 millones de dólares, igualando el caché de Carey, cantidad que le pareció insuficiente a Perry. Ni siquiera con 2 millones más dio su brazo a torcer.
Katy no quiere mostrar su lado más humano en televisión y se resiste a seguir la senda de otras compañeras y rivales como Britney Spears, Christina Aguilera o Jessie J.
Tras las bajas de Steven Tyler y Jennifer López cada vez son menos las estrellas con las que puede contar Fox en su show más ambicioso. Charlie Sheen, Aretha Franklin o Puff Diddy son los únicos dispuestos a firmar un contrato, pero, ¿no son de serie B?


