Pablito desea el coche a pedales que ve en el escaparate de una tienda cerca de su casa. Su familia, de clase media y con mala suerte, sufre la sorda presión de la otra parte de la familia, que tiene mejor suerte e influencias. El deseo del coche y la esperanza de conseguirlo llevan al niño, hucha en ristre, a un viaje extraño al abigarrado y sorprendente mundo familiar, lleno de mentiras y chantajes. La realidad agridulce de los años cincuenta en España es el marco en el que se desarrolla este retrato familiar, con ecos de la realidad social del momento, marcado por un abanico variopinto de personajes que encarnan las miserias e ilusiones comunes de los ciudadanos de entonces.